MARATON DE MADRID
Nos apetecía ir a Madrid y participar en su maratón aún sabiendo de la dureza de su trazado y en el mes de enero comienzo la preparación para llegar a la prueba en perfectas condiciones. Los entrenamientos concluyeron sin contratiempos, fundamental para afrontar la distancia de Filípides
Salimos de Bilbao el sábado por la mañana con dirección a Ifema para acudir a la feria del corredor en la cual estuvimos poco tiempo porque había mucha gente y ya se acercaba la hora de comer.
Por la tarde, un breve descanso para después acudir al Metropolitano porque la casualidad quiso que este mismo fin de semana jugase allí el Athletic. Nos sorprendió muy gratamente el ambiente previo al partido, con juegos para niños, música y varios locales para comer y beber, muy limpio con varios aseos y contenedores de basura. A pesar de la derrota, nos quedamos con lo positivo del día y al filo de la media noche nos vamos a descansar pensando ya en la carrera.

Nos acostamos un poco tarde pero aún así nos despertamos antes de la hora prevista y después de un buen desayuno nos dirigimos al metro, a esas horas de la mañana solo estamos los corredores y acompañantes. A las 8h comenzaba la carrera de 10K con 10.000 participantes por lo que al llegar a la Castellana ya había muchísima gente. La hora de mi salida por el cajón asignado era a las 9h 25′ así que buscamos una cafetería pero fue imposible encontrar algo abierto a esas horas de la mañana. En la línea de salida estamos Markel, Igor y yo pero los tres con cajones de salida distintos, por lo tanto, cada uno con horario diferente. Antes de ir a mi cajón y tras pasar por el baño me encuentro con Igor, nos saludamos y nos deseamos suerte.

La salida escalonada de los cajones y la anchura del paseo de la Castellana hace que la salida sea fluida y facilite ir cogiendo el ritmo, lo cual no fue fácil por disputarse al mismo tiempo dos distancias. Personalmente no me gusta compartir el maratón con el medio maratón porque son ritmos distintos y hay muchísimos participantes, entre las dos cerca de 40.000. Al llegar a la Puerta del Sol en el Km 20 se desvían hacia meta los del medio maratón y nos quedamos en carrera los maratonianos. Hasta el Km 25 me encuentro cómodo y mi ritmo es de 5′ Km. Eran las 12 del mediodía cuando pasé por el Km 30 y a partir de aquí se notaba cada vez más la subida del mercurio, ya empezaba a ser cuestión de supervivencia, no obstante hubo más de 200 personas atendidas y 24 hospitalizadas, uno de ellos grave por el calor. Por muy bien que prepares un maratón, siempre tienes en mente el temido muro que sin saber por que suele aparecer y este domingo se presentó dejándome noqueado por completo. Mi carrera terminó en el Km. 35, los últimos 7 sirvieron para pensar en mi amor, su compañía, su generosidad, su alegría y porque no deja de animarme para que siga, no solo corriendo, sino para que salga a entrenar. Es el motor de mi vida. Sobradas razones para sacar fuerzas de flaqueza y cumplir el objetivo y este se cumplió en 3h 52′ 33» Afortunadamente hubo muy buen avituallamiento y pudimos refrescarnos bien hasta llegar a la meta. También hay que destacar el ambiente y la animación que hubo en las calles.

Hacía mucho tiempo que no me encontraba tan mal después de una carrera, bebí bastante agua y después de la ducha no me apetecía comer nada pero si dormí toda la tarde, llevábamos dos noches durmiendo poco.
Tras la recuperación de la carrera quedaba disfrutar unos días con más calma de la estancia en Madrid.

Finalmente, agradeceros por vuestro ánimo y seguimiento.
Por Cándido Roldán

