Carreras de vida – PRIMER CAMPEONATO DE ESPAÑA DE MEDIA MARATON MASTER DE MERIDA 2026
Después de unos meses de preparación, me decido por fin ir a Mérida, no las tenía todas conmigo, pues son unos 700 Kilómetros de recorrido. Emprendimos el viaje mi mujer Marga en silla de ruedas y mi hermana Isabel como acompañante y apoyo.
Salimos un viernes 10 de abril a las 6,30 de la mañana de Bilbao. Hicimos varias paradas para ir al baño, estirar piernas y recargar el depósito. Para comer paramos en el Casar de Cáceres con nuestra prima y su marido. Fue un hermoso encuentro pues hacia muchos años que no nos veíamos, la comida abundante y excelente. A las cuatro de la tarde proseguimos nuestro viaje hasta Mérida. Fue un poco arduo encontrar el apartamento, porque estaba en una calle poco conocida y sin salida, pero gracias a la amabilidad de varios meridanos llegamos a nuestro destino. Cenamos un poco y fuimos a descansar, y aunque estaba exhausto por la conducción y tensión de todo el trayecto, no pude descansar lo suficiente, el apartamento aunque estaba bien situado era pequeño y tuvimos que dormir todos en el mismo espacio.
Por la mañana desayunamos churros con café, y luego fuimos a recoger el dorsal, allí había mucha gente haciéndose fotos en el fotocol y yo fui uno de ellos; más tarde dimos un pequeño paseo y entramos en el museo Romano de Mérida, que estaba en obras y la entrada era gratuita, ya lo conocíamos, pero contemplar de nuevo los arcos y el ladrillo era como sentirnos ciudadanos de Roma. Comimos un menú del día en uno de sus restaurantes, después regresamos al apartamento para descansar.
A las 17,30 nos dirigimos al paseo de Roma, donde comenzaba la carrera; había una multitud entre corredores, familiares y visitantes; y también un poco de desorganización, mi mujer y hermana se quedan esperando en la calle, me cambio de ropa, y me despido de ellas; por fin nos meten en un cajón a los mayores de 55 años en adelante; saludo a Abel Antón que estaba a mi lado.

Comienzo la carrera nervioso, intento controlarme, voy avanzando, pero me adelantan corredores populares; mis pies recorren, el asfalto, la arena del anfiteatro, césped de los jardines y la tierra. Estoy más calmado, intento perseguir a la liebre de 1/20. Tenía pensando hacer un tiempo de una hora y cuarenta minutos.
Hasta el kilómetro 10 iba a buen ritmo, a partir de ahí fui perdiendo tiempo por el cansancio y las cuestas, hubo un momento especial cuando entré en el anfiteatro, pisar la arena y correr como los antiguos atletas, y sentir la energía del lugar. Pasaban los kilómetros intentaba mantener el ritmo, me adelantaban por todos lados, pero ninguno de M70 y yo tampoco adelanté a ninguno de mi categoría. Los kilómetros diecinueve y veinte se me hicieron duros, porque eran cuesta arriba. Del veinte al veintiuno todo cuesta abajo. Tiempo total, una hora y cuarenta y tres minutos y dieciocho segundos.
La clasificación estaba prevista para las 21,15 horas; pero no fue hasta las 21,40 horas.
Estoy exhausto y pido a mi hermana que me traiga un plátano y una bebida isotónica, para reponer líquidos; esperamos, pero hacía frio y no daban la clasificación, aun faltaba gente por llegar a la meta. Decidimos marchar, se estaba haciendo de noche, por el camino hacia el apartamento me encontré con Igor García, segundo en su categoría, le pregunte si conocía la clasificación general y me comentó que en el kilómetro 10 yo iba el cuarto en la M70, me hago a la idea de que ese va a ser mi puesto. El domingo por la mañana nos dirigimos al pueblo donde nací, Arroyo de la Luz en la provincia de Cáceres, para ver a la familia que hace años no vemos, nos encontramos con los primos, siempre es muy agradable reencontrarse, y recorrer esas calles de pueblo que fueron testigos de otros tiempos.
El lunes a las 11 de la mañana, después de hacer las compras de buñuelos, tortas de la luz, queso del casar, chorizo, lomo y garbanzos.
Nos despedimos de nuestra familia, esperando encontrarnos de nuevo, emprendimos el viaje de vuelta a Bilbao, llegando a las 17 horas.
Dos días más tarde, ya en casa miro la clasificación, y veo que he quedado en el cuarto puesto de mi categoría M70. Me siento satisfecho por haber participado en esta maratón y siento que lo he hecho lo mejor posible, porque el esfuerzo ha sido mucho y ha merecido la pena.
Por Fulgencio Paniagua

