XLIII CARRERA DE SAN JOSÉ en Villasana de Mena (Burgos)
Hoy domingo 22 de marzo toca madrugar un poco más de lo habitual. Salimos de casa con intención de llegar a Villasana de Mena sobre las 09:30 y lo conseguimos. A esas horas hay sitio de sobra en el aparcamiento junto al polideportivo y nada más salir del coche ya vemos gente con la característica indumentaria negra y naranja de Korrikazaleak y el nombre de Wonka en las sudaderas, que a esas horas de la mañana hacían falta debido a la temperatura. Son los txikis que a pesar del madrugón no pierden la energía y está también ya Rafa con sus dorsales preparados. A los adultos nos toca pasar de forma individual a recoger el dorsal por el polideportivo. Lástima que Alex S. haya sido baja a última hora por enfermedad. El año que viene seguro que te vemos por Villasana. L@s cri@s se ponen a jugar al futbolín y corretear mientras los adultos charlamos y tomamos algo haciendo tiempo a que llegue todo el mundo. Una vez se acerca la hora de las carreras infantiles nos acercamos hacia el campo de futbol, alrededor del cual se realiza la carrera. Empiezan los primeros calentamientos y a medida que se acerca la hora del pistoletazo de salida también se incrementan los nervios y la emoción de la competición. Poco a poco van dando comienzo las diferentes carreras en función de la categoría. Se ve mucho nivel en las carreras y encima los rangos de edad de la federación de atletismo de Castilla y León son diferentes a los de Bizkaia, con lo que en muchos casos toca ‘pelearse’ con rivales de mayor edad. A medida que avanza la mañana va subiendo la temperatura ambiental y el calor aprieta. Aun así, tod@s hacen un buen papel y como merecida recompensa obtienen la bolsa de corredor y una camiseta a modo de recuerdo por la participación.

Una vez finalizadas las carreras infantiles, nos toca a los adultos. La carrera tiene prevista la salida a las 12:00 y en mi caso con el tema de las carreras infantiles no me ha dado tiempo ni a calentar. Unos pocos estiramientos, un trote de unos 100 metros y hacía la salida. A esa hora el calor ya aprieta bastante y los más de 400 participantes nos vamos posicionando en el arco de salida. Los dos primeros kilómetros son llanos y por el casco urbano de Villasana. Pasado ese punto kilométrico empezamos a abandonar el pueblo empieza un pequeño repecho en dirección a Vallejo de Mena. Una vez superado el repecho, levantas la mirada y la belleza del entorno es incomparable. Los muros de roca te hacen sentirte diminuto y el color verde predomina mires donde mires. Al poco rato siento una voz a mi lado, es Juanmi con el que se agradece una conversación para amenizar la carrera. Vamos juntos un ratillo, pero su ritmo es más fuerte y nos emplazamos a vernos en la meta. En ciertas zonas los árboles ofrecen una sombra que busco siempre que puedo, se nota la bajada de temperatura en esas zonas y en mi caso lo agradezco sobremanera. El kilómetro 5 de la carrera está justo antes de un cruce en las afueras de Villasuso de Mena, en ese punto hay un reloj que indica el tiempo transcurrido y lo comparo con el de mi reloj y marcan tiempos similares. En el cruce se gira a la derecha hacía el núcleo urbano y está el avituallamiento liquido en el que repongo algo de líquido. Ya hemos hecho la mitad y solo queda la otra mitad (hay que mirar al vaso medio lleno jjj).
Cuando salimos de Villasuso de Mena en dirección a meta, parte del recorrido pasa a ser de tierra y piedra en lugar de asfalto. No es un terreno especialmente difícil, pero hay que ir con ojo para no tener una mala pisada que provoque males mayores.
A lo largo del recorrido se agradecen los aplausos y ánimos de los residentes, incluso hay zonas donde el balido de las ovejas parece acompañar esos ánimos.
Entre una cosa y la otra, ya nos hemos plantado en el kilómetro 7 y pico. Es un tramo llano y recto, pero al fondo se puede observar lo que será el último repecho pronunciado antes de la llegada a meta. Me he unido a un grupo de 4 corredores y hemos hecho piña para ir juntos. Avanzamos en grupo hasta aproximadamente el ultimo kilometro donde estamos dos de nosotros. Vamos dándonos ánimos y diciéndonos a nosotros mismos que ya lo tenemos hecho. En una de estas, enfilamos la calle de entrada a meta, el arco se aprecia al fondo y damos un último arreón. Entrada a meta y objetivo cumplido de participar en la carrera después de tener la espinita clavada del año pasado donde no pude participar por lesión. Al paso por meta, entregan botella de agua y fruta junto a una bolsa con un txoripan y empanadilla a sumar a la generosa bolsa del corredor entregada en la recogida de los dorsales.
Una vez hemos entrado todos los korrikazaleak en meta, nos juntamos y realizamos la típica foto de equipo.

En la foto falta Asier Zarraga, pero no le he visto para que se suma a la foto.
Una vez repuestas las fuerzas es turno de ver la entrega de trofeos. Consultamos si a Luz le corresponde algún trofeo, pero en esta ocasión se ha quedado cerca. ¡Estamos seguros de que en breve la veremos de nuevo subida al podio!.
En la entrega de trofeos hay premio (terceros puestos) para un par de amigas del club de deporte escolar en categorías sub10 y sub16 (Aracne y Cami). En lo que respecta a Korrikazaleak, Ekaitz ha hecho también un tercer puesto en categoría sub14:

Una vez finalizada la entrega de premios toca ir al polideportivo a darse la correspondiente ducha. Allí me encuentro con Luz y Juanmi y algunos compañeros de Running Portugalete.
Una vez aseados toca reponer energías. En nuestro caso, nuestro grupo se dirige a la cervecera Monta el Pollo. Allí nos esperan generosas raciones, tanto que se ha reservado más comida de la que hemos podido degustar. Nada que no se pueda arreglar porque las sobras las llevamos a casa para la cena. Con la tripa llena, l@s cri@s siguen a lo suyo sin parar de correr y jugar. ¡¡¡Quien tuviera esa energía y vitalidad!!!
Entre tanto, los adultos damos buena cuenta de la sobremesa y se nos va pasando la tarde y el día. Alargamos la estancia en la cervecera hasta la puesta de sol:

Sin el sol, el frio empieza a hacer acto de presencia y teniendo en cuenta la hora que es, hay que ir pensando en la vuelta a casa que el lunes hay que ir a los trabajos y colegios, pero ya pensando en la siguiente quedada.
Por Iñigo Garrastatxu

