CAMPEONATO DE ESPAÑA MÁSTER DE PISTA CUBIERTA – ANTEQUERA 2020

Este fin de semana se ha celebrado en Antequera el Campeonato de España Máster de Pista Cubierta, y antes de contar que tal ha ido, voy a empezar por el final, una reflexión personal, que quizá pueda servir a alguien.

A veces, estamos centrados en la mejora de marcas, conseguir objetivos, entrenar ritmos, etc. y cuando algo no sale según lo esperado, nos frustramos, nos desilusionamos, nos enfadamos, nos fustigamos, etc. siendo muy exigentes con nosotros mismos y se nos olvida todo lo que se ha trabajado entre bambalinas y qué hemos tenido que hacer para llegar hasta ahí.

Habrá quien salga a correr a las 5 de la mañana, o las 10 de la noche, quien solamente pueda hacer algo los fines de semana, o entre semana y, posiblemente, menos de lo que quisiera, quien pierda horas de sueño, quien…. y otras tantas cosas que hagan que esto se convierta en un verdadero Tetris personal.

¡¡¡¡Qué difícil es conciliar!!!! Vida familiar, laboral, social, horarios, descanso, alimentación… No es fácil hacer lo que hacemos, no es fácil, día tras día, sacar tiempo para correr, para afrontar retos, objetivos, para pelearlo…y muchas veces nos acabamos quedando con el resultado final, cuando este debiera ser solamente el premio y disfrute de todo lo trabajado anteriormente.

El verdadero mérito es estar ahí, día tras día, disfrutando con lo que hacemos, con lo que nos gusta. El solo hecho de salir a entrenar, ya es un premio, lo mismo que llegar a una competición, así que disfrutémoslo.

Y ya volviendo al tema que ocupa esta entrada, este fin de semana he participado en mi segundo Campeonato de España Máster, primero en pista cubierta.

Tocaba viajar hasta Antequera para participar el viernes en el 200 y el sábado en el 400. No he entrenado mucho por abajo en este invierno, buscando la mejora más en el 800, y he tocado poco esas distancias en competición, así que iba con la duda de hasta donde podría llegar, pero, a su vez, con la confianza de llegar bien con el buen sabor de boca que me habían dejado los últimos entrenamientos.

Fue un viernes complicado: vuelo + coche, muchos nervios (el día que no los tenga, tocará buscar otra cosa, pero hay que aprender a llevarlos a buen puerto), noche previa no muy buena, recogida de dorsales, confirmaciones, cámara de llamadas… pero esto también es parte de la competición, así que había que amoldarse a ello lo mejor posible.

En la asignación de calles del 200 me tocó (hay que ganarse una mejor calle mejorando las marcas) el “premio malo” de la calle 2 de la serie 2, la peor calle posible en esa serie. Pistoletazo de salida y… DESASTRE de carrera: pequeño desequilibrio en la salida de la primera curva y ya penalizado el resto de la carrera, con nuevo fallo en la entrada de la segunda curva incluido. Mala marca, 25.55 (79.03%) y peores sensaciones.

Sensación de no haber disfrutado ni peleado la carrera, así que bajón durante un buen ratito, pensando en haber desaprovechado el premio de estar allí.

¡Qué ilusión me hizo que me siguieran por streaming tanto los del equipo, como sobre todo las de casa! Después de hablar con casa, recibir los ánimos del EQUIPO y de tener la gran compañía de mi aita, decidí darle la vuelta a la situación, pensar en todo lo trabajado para estar allí y disfrutar del premio de participar en el campeonato. El sábado, en el 400, había que disfrutarlo y pelearlo.

Cenar bien, dormir mejor…y el sábado me levanté como nuevo. Posiblemente, el 200 me sirvió para quitar nervios. También hay que decir que el horario del 400 me era más conocido (12:50) que el del 200 (18:35), por los horarios que utilizo habitualmente para entrenar.

En la asignación de calles me tocó en la calle 3 de la Final B (no es lo ideal, pero al menos me quitaba las calles 1 y 2). Pistoletazo…y a correr. Llegué al paso a calle libre controlando un poco el ritmo para intentar apretar en la segunda vuelta, y en el paso del 200 decidí acortar distancia con los que tenia delante. A falta de poco más de 100 metros (antes de la entrada de la ultima curva), me dije: TODO O NADA, y cuando me iba a lanzar por el exterior para intentar adelantar posiciones, se generó un pequeño hueco por el interior de la calle 1, así que por allí me metí con todo…no había mucho sitio y a mitad de curva tuve un pequeño desequilibrio que a la postre hizo que no pudiera pelear por adelantar posiciones en los metros finales. Carrera muy bonita, en la que los primeros 4 entramos en menos de medio segundo. Al final 55.46 (80.83%), MMP, pero sobre todo con unas grandes sensaciones, disfrutado y peleado hasta el final!!!!

Pude disfrutar, además, viendo otras grandes pruebas, grandes marcas y un grandísimo nivel, pero sin duda, donde pasé mucha envidia fue con el 800, que pena no haber podido participar. ¡¡¡Quizá en la siguiente!!!

Pero como no es todo correr, tocó aprovechar para disfrutar de la gastronomía, el buen tiempo, el callejeo y una rutita por El Torcal.

¡¡¡¡Vuelvo con ánimos renovados para afrontar el aire libre!!!!

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